Vuelves hoy, a media tarde, a la hora del café...y sin pensarlo te he escrito un e-mail...Hasta hoy no había contado cuántas veces te he echado de menos, y me pierdo en los dedos sin quererlo...Llegaste en nuestro re-encuentro y desde entonces permaneces allí como un niño travieso, quejica del daño de aquellos años...y sabiendo que he dejado de quererte cómo quisiste. Me dejo llevar en la espiral de los recuerdos mientras pienso en nosotros, en aquellos bares de diciembre que nos cobijaban de las lluvias que nos hacían parecer más guapos después de tanto tiempo...las heridas de mis labios han cicatrizado al fin....pero llega el otoño y sabes que hay reflejos del dolor. O eso dicen.
Sólo quería decirte que te he pensado hoy también . Y sigo escribiendo nuestra historia en aquel papel reciclado de los miércoles a media tarde con una cerveza y un vino.
Nos veremos pronto.
jueves, 17 de septiembre de 2009
martes, 7 de abril de 2009
jueves, 5 de febrero de 2009
Los Secretos
Sobre un vidrio mojado
escribí su nombre sin darme cuenta
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Los cuadros no tienen colores,
las rosas no parecen flores,
no hay pájaros en la mañana;
nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
Sobre un vidrio mojado
escribí su nombre sin darme cuenta
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Hoy cuando desperté buscaba
el sol que entraba en mi ventana,
tras una nube se ocultaba;
nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
Los cuadros no tienen colores,
las rosas no parecen flores,
no hay pájaros en la mañana;
nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
Sobre un vidrio mojado
escribí su nombre sin darme cuenta
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Esta canción me llena de recuerdos...
escribí su nombre sin darme cuenta
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Los cuadros no tienen colores,
las rosas no parecen flores,
no hay pájaros en la mañana;
nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
Sobre un vidrio mojado
escribí su nombre sin darme cuenta
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Hoy cuando desperté buscaba
el sol que entraba en mi ventana,
tras una nube se ocultaba;
nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
Los cuadros no tienen colores,
las rosas no parecen flores,
no hay pájaros en la mañana;
nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
Sobre un vidrio mojado
escribí su nombre sin darme cuenta
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Esta canción me llena de recuerdos...
miércoles, 4 de febrero de 2009
Un segundo
Un segundo. Sólo eso. Y pensar que ya no estoy. Así fue mi domingo. Una tarde de domigo rara. No ves toda tu vida pasar, es mentira. Piensas después, cuando estás en tierra firme y tienes las dos piernas para sostenerte en pie, aunque peses como un rascacielos. He pensado en ese viaje de mi vida que aún espera ser vivido, en todo lo que he dicho que ya haría mañana porque hoy es tarde, porque no tengo ganas, los besos y abrazos que no di a tiempo porque no eran tan importantes. Pero ahora lo son. Mucho. Porque estoy aqui. No era mi momento. Me gustaría ir a mi bar porque viajo en bicicleta y lo máximo que podría hacerme es una rascada en la rodilla. Y porque me apetece mucho hablar con Sean, David y Jane de cómo ha subido la marea. Son imperfectos, y me encantan. Jane está loquita por Sean y me chifla mirarlos de soslayo cuando están en al almacén recolocando las cosas. No se atreven a cerrar la puerta y poner el cartel de Don´t disturb...pero lo harán..cuando Sean se de cuenta de que Jane es su encaje en el puzzle de las 1000 piezas.
martes, 20 de enero de 2009
lunes, 19 de enero de 2009
Quiero
Quiero que mi casa huela a café y tostadas un domingo por la mañana.
Quiero sentarme en el banco de mi jardín, liadísima en una manta y que me den los primeros rayos de sol de la mañana en la cara.
Quiero preparar el menaje para empezar ese supermenú que viene a degustar el grupo loco del modo viejuno o algún amigo que viene a hacer nuestro domingo un poco mejor y menos solitario.
Quiero, que de una vez, me salgan bien las galletas con caritas para el postre...
Y todo...junto a tí ...
Quiero sentarme en el banco de mi jardín, liadísima en una manta y que me den los primeros rayos de sol de la mañana en la cara.
Quiero preparar el menaje para empezar ese supermenú que viene a degustar el grupo loco del modo viejuno o algún amigo que viene a hacer nuestro domingo un poco mejor y menos solitario.
Quiero, que de una vez, me salgan bien las galletas con caritas para el postre...
Y todo...junto a tí ...
miércoles, 14 de enero de 2009
Hoy me han dicho
Hoy me han dicho que estoy enferma. Puede ser. Que mi mente es un nudo. Que no disfruto y no dejo disfrutar a los demás. Son palabras duras que se me han clavado en el corazón. Quizás pienso demasiado y no me estoy encargando de ser feliz. Puede ser. Tengo miedos que no me puedo sacudir de la espalda. Están haciendo mi vida añicos. Debería haber una forma de resetear el cerebro, de dejarlo en blanco, para volver a empezar de nuevo. Pero no la hay. Y sólo pienso en que soy mala persona. Sí, soy mala, sin más. Sin rodeos, porque todos lo hemos sido alguna vez.
Hoy me han dicho que la paciencia se acaba. Puede ser. Que la gente se cansa. Que todo puede acabar con la misma rapidez con la que empezó. No quiero pensar en eso, porque ahora mismo, estoy muy triste. Y todo es culpa mía. Ya no te puedo pedir perdón, porque lo he hecho muchas veces.
Hoy me han dicho que la paciencia se acaba. Puede ser. Que la gente se cansa. Que todo puede acabar con la misma rapidez con la que empezó. No quiero pensar en eso, porque ahora mismo, estoy muy triste. Y todo es culpa mía. Ya no te puedo pedir perdón, porque lo he hecho muchas veces.
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